domingo, 7 de octubre de 2007

Equilibrio naturista

Dice la Federación Naturista Internacional:


"El naturismo es una forma de vida en armonía con la naturaleza, caracterizado
por la practica del desnudo en común, con la intención de favorecer el
respeto
por uno mismo
, por los demás y por el medio ambiente."


Desconozco si esto lo han dicho en algún congreso del máximo organismo, reunido al borde de la playa, acurrucados los delegados sobre piedras en círculo, -se da por sentado que en cuerecicos vivos- y plasmando las resoluciones en hojas de papiro. Eso sí, muy respetables ellos con ellos mismos, con el medio ambiente y conmigo, no faltaría más.

Yo de normal soy “textil”-según la cosmovisión naturista- y el traje no es ninguna opresión para mí, más bien soy yo una opresión para él, pero ese es otro tema. Realmente se me tendría que clasificar como “naturo-textil” para ser exactos, es decir, la mayoría de veces voy en bañador, las menos en pellote y algunas en pelotas. Claro que con las nuevas normas, para ser naturista no basta con bañarte con la cuca al aire, sino que es necesario -según la Federación Internacional- hacerlo en presencia de algún semejante. Ahora para bajar a la playa como el Big Bang nos trajo al mundo, habrá que decir:
“¿Quién se viene a respetarse?”
También puede darse el caso de que una comitiva de la Federación pase por tu sombrilla enseñándote el culo mientras te terminas tu bocadillo de caballa, con la loable intención de respetarte.

El naturismo puede parecer una liberación, pero no dejaos llevar, es una pequeña esclavitud. Tienes que ir a todos sitios con una toalla, para sentarte, ya que no se te permite secarte, que eso de ponerte algún trapo esta mal visto. Ni siquiera te dejan ponerte una gorra de ciclista por ir contra el equilibrio natural.
En el chiringuito se pasa mal, primero no puedes llevar chanclitas, así hay días que entrar al retrete de caballeros puede suponer para tus pies un refresco involuntario y desagradable.
Si acabas de hacer pipí -está feo pero hay que advertirlo- la gota de micción tardía va a parar al taburete de cuero y luego, si pides una cañita, no lucir ropa supone un contratiempo para los camareros, pues ya no gritan:
-“¡cocina, dos para el caballero de azul!” - sino: “¡pincho y
montadito al del pene con hongos!"
Yo no me río.

Lo malo del asociacionismo es que te complica la vida. Lo que antes suponía un placentero baño sin ropa ahora se convierte en una “cultura”. La oferta cultural es variadísima: talleres, fotografía, deporte, marchas, seminarios, etc., todo para gente en cueros . El último día vi un cartel: “Certamen de Pintura Naturista”, me pareció una solemne tontería, esto es ya, como dice el vulgo, “mezclar las churras con Las Meninas”, a no ser que los participantes pintaran con la punta del cipote.

Los nudistas y los textiles no somos tan diferentes. Cuando los primeros bajan a la playa llevan, como todo el mundo, su sombrilla, la silleta, la mesa plegable, las palas, la nevera, la Sopa de Letras, la esterilla, el cubo, la palas, la sandía, el inflador, la canoa india, la riñonera, y sesenta mil cosas más que no cito. En eso se parecen a los textiles, lo que pasa es que nosotros, si no encontramos el equilibrio con la naturaleza, no le echamos la culpa al bañador.





9 comentarios:

LOLA GRACIA dijo...

Conozco un pintor que pinta con el pito...pero vamos, a mí lo del nudismo me parece una guarrería...a menos que en los establecimientos del gremio lleven mucho cuidado y limpien a fondo...

El Hermano Montgolfier dijo...

A mi particularmente me tira patrás lo mismo que ha coemntado Lola, sobre todo en restaurantes, porque los taburetes son evitables, pero comer de pie...
Me imagino que entre comanda y comanda no habrá nadie pasando la bayeta con lejía silla por silla, y pensar bien a cerca de la higiene íntima de los demás es un deporte de riesgo.
Si estuviera en la situación, sólo tratar de imaginar quién ha puesto el culete en la silla donde lo vas a poner tú me pone los pelillos como escarpias.

Y a continuación, una pregunta inocente: cuando dos amigos naturistas que hace tiempo que no se ven, se encuentran en un lugar naturista, ¿se abrazan afectuosamente? :(

Ful el Blogcazas dijo...

Hermano Montgolfier,para tu desgracia te diré que un buen restaurante naturista no puede usar el Mistol , va en contra del equilibrio microbiológico.

Lola, ese conocido que dices que pinta con el pito demuestra una libertad artística encomiable pues, no obstante, pinta lo que le sale del capu...........(piiiiiii).....llo

Jajaja dijo...

A mí, que tengo el tono de piel de un turista estonio, me da un poco de miedo lo del naturismo. Mi vestuario playero habitual, más propio de un agente del CNI (gorro y gafas oscuras incluidas) que de Mitch Buchanan, me parece dificilmente compatible con esa forma de vida (?).

Ya me da bastante miedo que se me queme la espalda como para exponer la minga a los traidores rayos solares.

Ful el Blogcazas dijo...

Hombre Jajaja, los blancos debéis cuidaros del sol, que enseguida se os pone la minga de rosa como un langostino

Stonestar dijo...

Gran ilustración hermano. Ilustra a la perfección la sociedad en la que vivimos. Atados a ese aparato las 24 horas...La cosa tiene pelotas.

Emyl (El Mayordomo nudista)

Meteorismo galáctico dijo...

Yo tengo un amigo al que le gusta frecuentar playas nudistas, pero no porque sea un “naturista” sino porque le gusta bañarse en pelotas. El caso es que me comentó que en cierta ocasión, para estrenar el verano, fue a una de esas playas y se tiró tanto tiempo bajo el sol en pelota picada que se le quemó el glande (es el problema de los que están operados de fimosis). ¡Qué dura es la vida del nudista!

Yo diría que el naturismo de verdad pasaría por irse a vivir al monte, en alguna cueva. Sin zapatos, ni toallitas ni ninguna de todas esas cosas malignas que la sociedad de consumo ha creado (con el consiguiente deterioro de la naturaleza). Nada de televisión, ni coche, ni teléfono, ni ordenador, ni nevera, ni lavadora, ni sofá, ni cama…

Si el naturismo consiste únicamente en pasearse en pelotas por una playa o por un trasatlántico de lujo (en este caso con la toallita para aposentarse en taburetes y sofás sin dejar “frenazos” decorándo los asientos), me permitiré el lujo de decir que ¡Vaya ridiculez de naturismo!

Lola, ese que pinta con su apéndice “peneal” ¿Lo hace agarrando el pincel con el pene o atándoselo al mismo? Si tiene un pene prensil quiero saber cómo ha conseguido adiestrar tan poco hábil miembro para tan compleja actividad.

Anónimo dijo...

Pues yo sí soy Naturista, he leído tu artículo atentamente, me parece que estás poco documentado y hablas sin una base firme de información.

También he leído los comentarios de la gente, solemos comentar de cosas que no conocemos desde una perspectiva basada en la ignorancia, y así nos va... es como diría yo... intolerante hablar mal de alguien diferente, o insultar a la gente diferente porque no piensan igual que nosotros o no estamos deacuerdo con sus formas de vida. En cierta manera es parecido al racismo.

Susie

Diario de un pesimista con buen humor dijo...

Gracias Susie por tu artículo, pero, porfa, no seas tan intolerante con este pobre bufón.