sábado, 20 de septiembre de 2008

Discurso del socio número 100 de la asociación Murcia en Bici


Aquí va la transcripción del discurso que largué en la Plaza Belluga por haber sido premiado con una camisetucha como socio número cien de la Asociación Murcia en Bici



Queridas ciclistas, queridos ciclistos,

Es un gran honor para mí, para mi familia, para toda Murcia y para mi suegra, recibir de manos de la representante de la Asociación Murcia en Bici esta camiseta como
socio número cien de nuestro club.

Cuando recibí la llamada telefónica anunciándome tan merecido galardón, lo primero que me vino a la cabeza fue una mezcla de sentimientos, así, a la par de acordarme de todos y cada uno de los miembros de esta asociación, lo hice también de la sartén que había dejado en el fuego mientras iba a coger el teléfono.

(¡¡¡Esto es una tontería, quien me ha escrito esto, por favor!!!)

La plataforma Murcia en Bici fiel a su línea imperturbable de comportamiento, lo mismo te da una camiseta que te pide que te manifiestes en cueros.

(-Aunque con los sillines tan pequeños se ha puesto la bici como para ir en pelotas-)


Desde que se me comunicó la concesión de tan singular trofeo hasta el día de hoy, en que lo recibo, han trascurrido por mí cuerpo cerca de tres años y ocho quilos, por
lo que ansío, no sin terror, el momento de probarme tan escaso envoltorio corporal.

Recibo con satisfacción esta angosta y minúscula camiseta talla LLL que a modo de diminuta faja luciré con orgullo en cuantos actos sea necesario y prometo llevarla puesta hasta que la prenda me corte la circulación.

Quiero agradecer en particular a Inma Perán, por escoger personalmente el color y el diseño de entre todas las unidades defectuosas recibidas de fábrica, liberándola de toda culpa por no entregármela limpia y planchada, antes al contrario, con restos de sudor, cola y pintura.

Como “lo breve, si bueno, dos veces breve”, me despido de todos vosotros no sin antes agradeceros la atención prestada al dejarme robar cinco minutos de vuestra
ociosa agenda.

También quiero agradecer al presidente de Taiwán y a la Asociación de Guarderías chinas por haber hecho posible esta prenda que desde ahora luciré –si me coge- con gran orgullo.

Muchas gracias

2 comentarios:

OSCAR dijo...

Sensacional. A ver si vuestra Merced, podría poner una fotito de la camiseta y de la fisiopatología circulatoria que entraña en vuestra anatomía. Qué lástima no estar allí en la Plaza del Cardenal Lechuga para escuchar de primera mano (bueno de primera oreja), este maravilloso discurso. En fin, otra vez será. Un abrazo.

Meteorismo galáctico dijo...

A mí, que soy un ciclista avezado y al que sientan de miedo las prendas ajustadas que se usan en tan duro y arriesgado deporte, jamás me han otorgado un galardón semejante al que a ti, tan inmerecidamente te han entregado. ¡”Esijo” que me regales ese maillot para que yo lo luzca con la dignidad que merece este deporte de las dos ruedas y los cientos de mocos!